Pizarra del aula de 1 y 2 años

lunes, 7 de junio de 2021

¡¡Locos... por la ciencia!! - I Feria de la Ciencia - Aula de 1 y 2 años

 ¡Hola, familias!

Como ya sabéis hemos disfrutado durante unos días de la I Feria de la Ciencia en nuestro colegio. 

Estamos inmersos en la metodología STEAM. Consiste en introducir el conocimiento científico y la experimentación en las aulas. STEAM son las siglas (en inglés) de Ciencia- Tecnología - Ingeniería - Artística - Matemáticas. 

Todo el colegio, desde Infantil a Secundaria, hemos podido disfrutar estos días de la Ciencia. En nuestra clase lo hemos hecho de manera especial y un poco... "alocada".

Como cada tema que trabajamos en el aula, comenzamos con los bits para familiarizarnos con el vocabulario que vamos a usar esos días. Los bits nos sirvieron para conocer también a varios científicos importantes y algunos datos curiosos sobre ellos. 

Aprendimos que hay un científico algo "loco" que estudió sobre "la teoría de la relatividad" y que además tenía un gran bigote.

También conocimos a otro que le gustaba aprender mucho sobre el espacio y los agujeros negros, y que tenía una silla de ruedas y hablaba a través de un ordenador.


Llegó el turno de las mujeres y conocimos a una bioquímica española a quien le gustaba estudiar y aprender cosas sobre virus y bacterias.

 
Pero también presentamos a una mujer científica que vivió hace muchos años y que descubrió el Radio y el Polonio.

Gracias a los bits aprendimos que los científicos suelen trabajar en grandes laboratorios y que utilizan instrumentos como los microscopios, probetas o tubos de ensayo y pipetas. Además, deben usar batas, guantes y gafas protectoras. Incluso aprendieron lo que era un átomo o qué hacer cuando vemos señales de peligro.

Ambientamos nuestra clase como un auténtico laboratorio nuclear y acceder al aula era toda una tarea ya que la puerta sólo se abría si pasábamos nuestras manos por el escáner de reconocimiento dactilar. ¡Última tecnología!



Al reconocer nuestra huella, el escáner aprueba el acceso autorizado para entrar al aula y trabajar. 

La puerta del baño se convirtió en una puerta de acceso a zona de seguridad. Por ello había que seguir un protocolo diferente cada vez que necesitábamos pasar por ella. Aprovechando que estamos trabajando los números, colocamos un panel con código numérico. Los niños que ya usan el baño (aunque al final casi todos lo utilizamos) tenían que marcar un sencillo código. Si el código era correcto  se abría "automáticamente" la puerta. Esta puerta contaba con una cortina de plástico esterilizado que impedía que los virus la atravesaran. Además tenía una luz rotativa con alarma que sonaba cuando el código no era el correcto o había escapes de "pipí". Por esto último no sonó ni una sola vez. ¡Qué campeones!

Para trabajar la motricidad de nuestras manitas, creamos una caja algo peculiar. Recordad que estamos trabajando en un laboratorio muy profesional y, como buenos científicos, debemos tener todas las precauciones posibles a la hora de manipular cualquier material. Así que, preparamos unos huecos de los que salían unos guantes de goma. Ahora, al meter las manos a la caja y trabajar con posibles virus o materiales peligrosos, estaríamos bien protegidos. Para nuestra sorpresa y, a pesar de tener los guantes, demostraron tener mucha habilidad.







Hasta los más pequeños se atrevieron a manipular la caja. ¡Claro que sí!




Nuestra clase/laboratorio contó también con un pequeño microscopio. Con el pudimos observar dos pequeñas muestras. Algunos se desenvolvían con él con gran soltura, parecía que lo utilizaran muy a menudo. Y es que...  ¡estos niños prometen!


 Pero sin duda lo que más les gustó a nuestros mini científicos fueron dos objetos bastante peculiares. Hasta clase llegaron una bola de plasma y una lámpara de lava. Para que entendáis por qué causaron tanta expectación os contaremos un poquito sobre ellas:

La bola de plasma es una esfera de cristal transparente que emiten "serpientes" de luz ultravioletas desde una bobina que se encuentra en el centro de esta. Al tocar cualquier punto de la esfera de cristal alteramos su campo eléctrico habitual y se crea un rayo de luz mayor y de más grosor dentro de la esfera y en dirección al punto que tocamos. Al principio todos fueron muy prudentes, pues no sabían si se podía tocar o no y si nos haría algo. Pero una vez probaron... ¡Sus caras lo dicen todo!



La lámpara de lava no es más que un recipiente con dos líquidos, agua coloreada y otro con diferente densidad.  Con el calor de la bombilla, la lava cambia su densidad siendo menor que la del agua y por eso se mueve y sube dentro del agua al tiempo que va reflejando la luz de la bombilla. Al llegar arriba, cambia otra vez la densidad de la lava y vuelve a caer al fondo de la lámpara. Como en el fondo esta la bombilla y, por lo tanto, el calor, la lava está en constante movimiento. Pararse a contemplar la lava moverse llega a ser hipnótico.













Nuestros científicos más pequeños se están iniciando en esto de la ciencia y el laboratorio... poquitos experimentos han podido hacer, pero sí que han jugado con las lámparas. Además, la lámpara de lava, bien nos podía valer como un "bote de la calma".

  
 







 Pero... algo pasó en nuestra clase/laboratorio que, al manipular nuestra bola de plasma... ¡¡¡PUM!!! ¡Algo ha salido mal! Nuestros niños salieron con algo chamuscados. Mirad, mirad.





Durante los dos días que duró nuestra I Feria de la Ciencia (jueves y viernes) "invitamos" a dos científicos de aspecto algo peculiar; llegaron a nuestra clase/laboratorio para realizar con nosotros algunos experimentos. 


Fueron muchos los que llevamos a cabo y aunque esperábamos resultados positivos, no todos cumplieron con nuestras expectativas. Los fallos forman parte de cualquier investigación científica. En cualquier caso el proceso fue de lo más divertido y, a pesar de no salir como esperábamos, las caras de algunos de nuestros pequeños científicos, nos confirmaron que igualmente merecían la pena llevarlos a cabo.

Algunos de los experimentos que realizamos fueron...

 1. El huevo que se vuelve renacuajo

Para este experimento, nuestra científica Asun nos trajo a clase un huevo, vinagre y agua. Nos dio a oler el vinagre y, para nuestra sorpresa, a ninguno pareció disgustarle el olor, solo hubo una cara de... "¿qué es esto? ¡Puaggg!"

Con la ayuda de nuestros peques, echamos el vinagre al bol lleno de agua, cascamos el huevo y lo añadimos a la anterior mezcla. El huevo flotaba sobre el líquido y parecía un pequeño renacuajo. Gracias a este experimento descubrimos que al agua se le llama también H2O. 


2. Mandarina que flota

Para este otro experimento, únicamente necesitamos mandarinas y agua. De nuevo, la científica Asun nos enseñó las mandarinas (muy conocida para algunos niños ya que las llevan para el almuerzo). Tocaron la mandarina, la olieron, la pelaron (pero solo una, la otra debía quedarse con la piel).






Después echaron las dos mandarinas al bol y... ¡¡una flotaba y la otra se iba hasta el fondo del bol!!


3. El guante que se mueve cuando toca el agua

Nuestras chicas de prácticas también se animaron a hacer experimentos con los más pequeños. En esta ocasión con un guante, una botella de plástico y un recipiente con agua conseguían que el muñeco dibujado en el guante se hinchara cuando este tocaba el agua. Lo probaron todos los niños y les gustó mucho. Sin duda fue todo un éxito. Además, con este experimento, aprovechamos para repasar los números y contra los dedos del guante o también para recordar los nombres que tienen los deditos de nuestras manos. Se lo saben todos muy bien.



4. Lacasitos que se vuelven blancos con el agua

Otra vez nuestras chicas de prácticas nos prepararon un delicioso experimento. Fue toda una tentación y un reto ver todos esos lacasitos y no poder comer ninguno; nos hacían falta para llevar a cabo la prueba. Con la ayuda de los peques, colocaron en el borde de un plato los lacasitos. al añadir el agua y pasados unos segundos, el agua empezaba a teñirse con el color de los lacasitos y estos se volvían blancos.


5. El huevo saltarín

Nuestra científica Asun nos trajo otro nuevo experimento con huevo y vinagre. Gracias a él comprobamos la dureza de la cáscara del huevo y la pudimos tocar. Esto era necesario para que después notasen la diferencia.

En esta ocasión, el huevo se metía con cascara y todo en un bote lleno de vinagre y colorante. Pasado mucho, mucho tiempo, sacamos los huevos y... ¡¡ya no eran duros, sino que eran blanditos y si los soltabas en la mesa, hasta botaban!!

Tanto les gustó tocar el huevo saltarín, que un dedito hizo más fuerza de la necesaria y se nos rompió. Suerte que habíamos preparado más de uno. ¡Precavidas que somos en este laboratorio!



¡Qué bonito es ver la expresión de sus caras!¡Asombro ante todo!


6. La cuerda que se pega al hielo

Este fue uno de los experimentos que no nos salió muy bien. Pretendíamos enseñarles la fuerza de la congelación, intentando pegar con sal un cordel a un cubito de hielo. Pero tiene que estar muy, muy frío, y en nuestro congelador no conseguimos la temperatura deseada. ¡No pudo ser! ¡No pasa nada! Jugamos un poquitín con el frío del hielo. 


Nuestro ayudante no aprueba este experimento.

7. El arcoíris

Estamos en primavera y seguimos reforzando algunos de los conceptos que trabajamos en nuestro proyecto. Por eso nos gustó introducir una sencilla actividad pero que dejó a nuestros pequeños científicos embelesados. La científica Natalia con una linterna y un CD creó para nosotros un pequeño arcoíris y jugamos a cazarlo y repasamos los colores. 





8. La vela que se apaga sola.

Sara y Rebeca, nuestras científicas en prácticas, nos enseñaron un experimento que parece un truco de magia: la vela que se paga sola. 

Encendimos varias velas para que soplaran (como si fuera un cumpleaños) y comprobaran que sólo soplando, o agitando las manos para provocar aire, se podía apagar la llama de la vela. 

Un poquito de agua en el plato...


con un poquito de colorante para que se apreciara bien el agua...


y ahora el vaso. Y ¡ooooooh! la llama se apagó sola dentro del vaso.

9. La flor que se abre en el agua.

¡Qué bonito es este experimento! Troquelamos un montón de flores en folios de papel. Plegamos los pétalos y, al tirarlos en un recipiente con agua... lentamente se abrían. ¡Probadlo en casa!

Agua...


la flor troquelada y plegada...


¡ y a florecer!









¡¿Cómo nos lo estamos pasando??

¡¡Pues superbién!!


Para nuestro fichero, coloreamos a los científicos que ya conocimos en los bits. Reforzamos lo aprendido y además, al colorear, nos iniciamos en el agarre de las pinturas o ceras, iniciándonos en la pre-escritura.










Y con lo que nos gusta disfrazarnos en el Aula de 1 y 2 años... pues hemos confeccionado nuestro propio uniforme para este laboratorio tan loco.

  

El juego simbólico, jugar a ser cualquier personaje (un científico, una mamá o un papá, jugar a ser la "profe", un pirata, un dinosaurio...) es super importante. Completábamos su disfraz con una tarjeta identificativa de laboratorio en el que incluíamos un código QR que os daba acceso al vídeo sobre el Proyecto del Coronavirus con el que empezamos el curso hace ya taaaaaaaanto tiempo. ¿Lo habéis visto ya? Por si no habéis podido verlo os lo dejamos por aquí también.

Recordad que, a veces, en algunos móviles, no aparecen los vídeos. Probar a verlos en la versión web del blog desde el móvil o directamente desde un ordenador.


Y seguimos con nuestros científicos.


 

Y, para terminar... os dejamos la foto de grupo, ya vestidos como auténticos científicos locos por la ciencia.

Y aquí tenéis un pequeño resumen de estos días científicos tan intensos.

Como veis, la Feria de la Ciencia ha sido toda una aventura. Esperamos que os haya gustado. 

Ya nos diréis. ¡¡Nos vemos en nuestra próxima locura!!

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